Reflexión #6 basada en "Congreso preparatorio Internacional de Arquitectura Moderna. Declaración oficial" por la CIAM.
Los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) propusieron la zonificación por función. Dentro de su concepción de urbanismo el primer lugar lo ocupa la ordenación de las funciones de vivienda, trabajo, ocio y circulación. El moderno criterio urbanístico exige la división del territorio urbano de acuerdo con estas funciones básicas.
Los CIAM, fundados en 1928 son el primer intento de reglamentar el urbanismo a nivel internacional. Éstos tenían en su origen la finalidad de establecer un fórum de debate para intercambio de experiencias.
Estos congresos plantearon que el urbanismo es la organización de todas las funciones de la vida colectiva en la ciudad y en el campo y que éste no puede venir determinado por consideraciones estéticas, sino exclusivamente por exigencias funcionales.
Los principios en los que se basa la planificación de la ciudad actual son todavía los del urbanismo moderno de los años 20 recogidos en la Carta de Atenas, redactado con ocasión de uno de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) y básicamente escrito por el arquitecto y urbanista Le Corbusier.
En la Carta de Atenas se plantea una oposición entre la ciudad tradicional, caracterizada por la mezcla e indiferenciación de usos urbanos (en ella conviven en un mismo espacio el habitar, el trabajar, el circular y las actividades de esparcimiento, tanto a escala urbana como a escala doméstica), y la ciudad moderna, racional y funcional que se rige por un principio fundamental: la zonificación.
La zonificación planteada por los CIAM es la operación que se realiza sobre un plano urbano con el fin de asignar a cada función y a cada individuo su lugar adecuado. Tiene como base la necesaria discriminación de las diversas actividades humanas, que exigen cada una su espacio particular: locales de vivienda, centros industriales o comerciales, salas o terrenos destinados al esparcimiento.
El instrumento de la Zonificación divide la ciudad en zonas con cierto grado de homogeneidad, afinidad de actividades, intensidad y ocupación del suelo. Los CIAM declaran que una ciudad es más eficiente y funcional cuando cada actividad tiene su sitio.
El concepto de zonificación es el concepto central del urbanismo moderno y todavía sigue siendo la idea clave de la planificación urbana actual. El urbanismo moderno plantea que hay que construir ciudades en que los diferentes usos estén separados en espacios distintos. Le Corbusier propugnó, por razones en gran parte relacionadas con la salubridad de las ciudades, la asignación a cada función y a cada individuo de su lugar adecuado. En ello consiste la ciudad zonificada.
Para el urbanismo moderno hay cuatro funciones urbanas: en primer lugar, el habitar, la función residencial; en segundo lugar, el trabajar, la función de laborar para conseguir el sustento; en tercer lugar, el ocio, la función recreativa y de esparcimiento; y en cuarto lugar, la movilidad, la función circular que tiene como finalidad conectar las otras tres funciones entre sí.
De estas las funciones principales son la función habitar -la vivienda y los espacios residenciales- (su propósito es la reposición de la fuerza de trabajo, el descanso diario, del dormir, del comer, etc.) y la función trabajar -el empleo, las actividades económicas-. El desarrollo de la ciudad moderna se caracteriza por una estricta separación entre función habitar y función trabajar.
Los espacios residenciales deben estar separados de los espacios del empleo y las actividades económicas, incluidas las actividades comerciales y de ocio, pero deben estar conectados a través de la función circular. Se le da una mayor relevancia a esta función, para garantizar la conexión entre las diferentes funciones. La movilidad en la ciudad moderna, el poder desplazarse de un lugar a otro, es esencial para toda persona en su vida cotidiana.
La intervención de Le Corbusier fue decisiva en el Congreso del CIAM (Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna) y en la redacción de la Carta de Atenas. En ella se estableció definitivamente el concepto de la zonificación, basado en la especialización de los sectores urbanos respecto a las funciones básicas del hombre: habitar, trabajar, descansar y circular.
Más tarde se busca en la zonificación el "embellecer' las ciudades mediante la regulación de sus edificios, la apertura de vías de tránsito y la creación de grandes áreas verdes intentando en la jardinería crear el paisaje natural.